¿Cara o sello? La Fed no lanza monedas — sigue datos. Y septiembre trae tres que van a mover todo
El mercado le puso apodo de “coin flip” a la decisión de la Fed del 16 de septiembre, pero no es una moneda al aire — son datos. La probabilidad de una subida de 25 puntos básicos saltó a 57% según CME FedWatch, desde 39,9% nueve días antes, después de que Kevin Warsh citara en Jackson Hole una inflación PCE de 3,7% interanual y 4,1% a seis meses —ambas sobre la meta del 2%—. Esa cifra, no un capricho retórico, movió el precio — la misma lógica que ya vimos ayer cuando el dólar colombiano reaccionó al mismo discurso. El calendario que decide todo: nómina el 4 de septiembre, PPI el 10, CPI el 11, decisión el 16. Dos escenarios, dos reacciones. Si empleo e inflación sorprenden al alza, la subida se confirma, el dólar se fortalece globalmente, y los emergentes —incluido el peso colombiano— sienten presión. Si sorprenden a la baja, la Fed pausa, y el rally del S&P 500, que ya acumula máximos históricos este año, gana más oxígeno. No hay término medio: septiembre define cuál de los dos escenarios se impone.
Bill Gates, uno de los mayores beneficiarios financieros del boom de IA, dice que el mercado laboral sí está en riesgo
Bill Gates, uno de los mayores beneficiarios financieros del boom de IA, dijo esta semana algo que no se esperaría de un evangelista tecnológico: “me encantaría que me convencieran de que estoy equivocado sobre el mercado laboral, pero no lo estoy”. No es matiz — es una advertencia directa sobre desempleo estructural, con una propuesta concreta detrás: reservar ciertos empleos exclusivamente para humanos —cuidado infantil, jurados— y gravar los “tokens” de IA y los robots con un cambio fiscal que Gates describe como “mayor que cualquiera en mi vida”. Para quien invierte en sectores expuestos a IA, la señal práctica es doble: el riesgo regulatorio-fiscal sobre la rentabilidad de la IA dejó de ser hipotético, y el dato de empleo del 4 de septiembre —el mismo que mueve a la Fed— ahora también se lee bajo la lupa de cuánto está desplazando la automatización.
Los medios llaman “coin flip” a la decisión de la Fed. No hay nada aleatorio en tres datos ya calendarizados
El ruido: los medios llaman a la decisión de la Fed del 16 de septiembre un “coin flip” —57% sí, 43% no—, como si fuera una apuesta de casino sobre la que nadie tiene control.
La señal: no hay nada aleatorio aquí. La probabilidad se movió 17 puntos en nueve días por una razón identificable —el discurso de Warsh citando cifras específicas de PCE—, y se moverá de nuevo, en dirección predecible, con cada uno de los tres datos que faltan antes del 16. Un “coin flip” de verdad no responde a nóminas ni a IPC; esto sí. Tratar la decisión como azar es cómodo porque exime de analizar los datos entrantes; tratarla como lo que es —función de tres publicaciones conocidas, en fechas conocidas— es lo que permite posicionarse con criterio antes del 16, no después.
“Me encantaría que me convencieran de que estoy equivocado sobre el mercado laboral, pero no lo estoy.”
— Bill Gates, cofundador de Microsoft, en declaraciones a Axios, 26 de agosto de 2026. La nómina del 4 de septiembre es la primera prueba real de esa apuesta que Gates dice sostener con su reputación.