Llevo más de 15 años mirando curvas de rendimiento, y esta semana la curva de TES me dijo algo más honesto sobre este gobierno que cualquier foto con un radio militar y una pistola al cinto.

Lo que ya es real

El 22 de septiembre, el presidente Abelardo De la Espriella caminó por Santa Marta con un radioteléfono encriptado colgado del hombro y lo que parecía una pistola en la cintura, en medio de un paro armado declarado por Los Pachenca tras la muerte de uno de sus cabecillas. El ministro del Interior lo llamó “un mensaje fuerte” a los criminales (Infobae). El radio no es un accesorio cualquiera: corre sobre red troncalizada Motorola con enlaces cifrados y cobertura nacional permanente, y el presidente no se separa de él en casi ninguna aparición pública (Las2orillas).

Analistas de comunicación política llevan semanas describiéndolo: según el columnista Gabriel Cifuentes, el presidente “ha ido acumulando símbolos en cada una de sus intervenciones” — el radio, la pistola, la imagen de Cristo Rey — para mostrarse como comandante en jefe a cargo de la seguridad. Un estratega de comunicación lo resumió sin rodeos: “las campañas políticas no son otra cosa que un show business. No se ganan con propuestas, sino con emociones” (El Tiempo). Y esa fórmula ya le funcionó una vez: De la Espriella llegó a la Casa de Naño con la votación más alta en la historia del país, 12,9 millones de votos en la segunda vuelta del 21 de junio.

Lo que nadie te cuenta

Legalmente, esto no es tan simple como parece ni tan escandaloso como se vendió. El Decreto 2535 de 1993 permite que cualquier ciudadano con permiso porte un arma, y el presidente, como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, cae dentro de esa figura: penalistas consultados coinciden en que es “perfectamente posible” (Infobae). El 8 de septiembre, además, De la Espriella había firmado el decreto que levantó la suspensión general de permisos de porte de armas.

Un día después de ese decreto sobre armas, el 9 de septiembre, el Ministerio de Hacienda firmó el Decreto 1372. Ese sí que va a tocarte el bolsillo. Subió el cupo de emisión de TES de $85,25 a $110,25 billones — $25 billones adicionales de deuda pública saliendo al mercado, justo cuando las tasas ya rozaban máximos y el riesgo país colombiano superó al de México y Brasil (Cambio; El Colombiano). Esa decisión tuvo una fracción de la cobertura que tuvo la caminata en Santa Marta. Y sin embargo es la que empuja hacia arriba el costo de tu crédito hipotecario, el de tu tarjeta, el de la financiación de cualquier negocio que dependa de tasas ancladas a la curva soberana.

La oportunidad real: mirar debajo del titular

No es casualidad que un gobierno recién estrenado necesite proyectar autoridad con símbolos — es casi un manual de comunicación política de manos de Uribe: control operativo, presencia física, imagen de mando. Pero el símbolo cumple su función precisamente porque desvía la mirada. Mientras el país entero discutía si un presidente puede llevar pistola, casi nadie en la conversación pública conectó que, en la misma semana, su gobierno estaba pidiendo prestados $25 billones de pesos adicionales en un mercado que ya nos cobraba más caro que a nuestros vecinos.

Aquí es donde entra el Método CRITERIO, y no como frase de cierre bonita sino como ejercicio real: cada vez que una historia política domina los titulares durante días, vale la pena preguntarse qué decisión fiscal, regulatoria o de gasto se está moviendo por debajo, con muchísimo menos ruido. No hace falta ser economista para hacerlo — hace falta el hábito de revisar, aunque sea una vez a la semana, qué decretos firmó el Ministerio de Hacienda, no solo qué fotos publicó Presidencia. La IA, bien usada, ayuda: puede rastrear diarios oficiales y calendarios de subasta de deuda más rápido de lo que cualquiera de nosotros lo haría a mano — pero el criterio de qué preguntar sigue siendo tuyo.

El radio y la pistola son teatro político, legal y probablemente efectivo para quien lo diseñó. El Decreto 1372 es el balance. Uno se ve en cámara. El otro se ve en tu extracto bancario dentro de unos meses.

¿Cuántas decisiones reales de tu gobierno revisaste esta semana — y cuántas fotos viste?

Si quieres que te ayude a separar el ruido político de las decisiones que sí mueven tu bolsillo, todos los días te lo dejo servido en el Daily Briefing de ViSFI — cinco minutos, sin teatro.