Esta semana leí dos noticias que en apariencia no tienen nada que ver: la NOAA confirmó oficialmente El Niño, y en medio mundo la gente bloquea carreteras por el precio de la gasolina. Tratamos esos temas como secciones distintas del periódico. No lo son. Cuando el clima y el precio de la energía se juntan, quien paga la cuenta casi nunca es quien la generó.

Lo que nadie te está contando: no somos el caso raro

Este mismo dilema —subsidiar el combustible o dejarlo subir— está reventando gobiernos en medio planeta ahora mismo. En Kenia hubo cuatro muertos, 30 heridos y más de 700 detenidos antes de que el presidente Ruto cediera y bajara el diésel. En Portugal hubo bocinazos y marchas, con el diésel rozando un máximo histórico de €2,4 por litro, mientras en el sur de Francia pescadores bloquearon depósitos de petróleo. El detonante es el mismo en todos lados: la guerra EE.UU.-Irán empujó el petróleo por encima de US$100 el barril, y todo gobierno que usaba subsidios como colchón político se está quedando sin espacio. Colombia no vive un problema exótico. Vive la misma tensión que ya agotó la paciencia de la calle en Nairobi, Lisboa y Marsella —solo que aún no le ha tocado el turno.

La decisión que sí depende de nosotros

Aquí aplico lo que llevo años repitiendo: razonar con fundamentos, no con miedo, y decidir antes de que te lo impongan. Congelar precios indefinidamente no es política energética, es aplazar una factura con intereses. Lo que le propongo al nuevo gobierno —sabiendo que es incómodo en medio de una oposición movilizada— es un mecanismo de ajuste gradual y anunciado con anticipación para el ACPM, atado a una fórmula pública, en vez de meses de congelamiento seguidos de un golpe repentino cuando ya no quede margen fiscal. Eso es lo que separa a un país de terminar como Kenia: no evitar el ajuste, sino hacerlo predecible. Y si usted administra tesorería de transporte, agro o logística, la lección práctica es simple: no proyecte su flujo de caja de 2027 asumiendo un ACPM congelado. El Niño va a subir la demanda de energía justo cuando el FEPC menos margen tenga para seguir subsidiando, y medio mundo ya nos mostró cómo termina cuando eso se pospone demasiado.

Si quiere seguir el pulso diario de estas señales —mercados, política monetaria y las decisiones que sí importan para su bolsillo— ahí está el Daily Briefing de ViSFI, todas las mañanas antes de que abra el mercado.

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