Esta semana volví a ver el mismo anuncio de siempre, solo que con un número más alto: un neobanco ofreciendo un CDT digital al 13% efectivo anual, con la palabra “oportunidad” en letras grandes. Y cada vez que lo veo, pienso lo mismo: nadie regala rentabilidad. Si un banco le paga más que otro por guardar su plata, es porque necesita esa plata más que el otro — no porque sea más generoso.
Lo que está pasando de verdad
Lulo Bank ofrece CDT digitales hasta 13% E.A., KOA 12,9%, RappiBank 12%, Pibank 12,5% — todos por encima de la banca tradicional, donde Bancolombia llega a 10,5% a 360 días y Banco Pichincha sube hasta 13,5% solo en el plazo más largo. La explicación oficial es simple y cierta: cuando el Banco de la República sube su tasa de referencia —hoy en 12%, con el mercado pendiente de si sube otro cuarto de punto el 15 y 16 de septiembre—, los bancos tienen que subir lo que pagan por captar depósitos, porque esa es su materia prima. Si un banco quiere prestar más, necesita más fondeo, y el fondeo más simple es el suyo y el mío, a cambio de un interés. Los neobancos, con menos costos operativos que la banca tradicional, pueden estirar esa tasa un poco más y todavía ganar margen.
Lo que nadie le pone en la letra grande
Aquí está lo que el anuncio no dice, porque no le conviene decirlo: ese 13% es lo que el banco necesita pagarle a usted para no tener que salir a buscar fondeo más caro en otro lado. No es una señal de que el banco sea generoso — es una señal de que el banco necesita liquidez ahora mismo, y usted es la fuente más barata que tiene disponible. La inflación de agosto cerró en 6,24% anual, la más alta desde 2025. Sobre un CDT al 13%, eso deja una rentabilidad real de aproximadamente 6,5 puntos antes de impuestos — real, sí, pero muy lejos del “13%” que se ve en el anuncio, y antes de que la retención en la fuente sobre rendimientos financieros le quite otro pedazo. Súmele que su plata queda congelada durante el plazo pactado — si el Banco de la República sigue subiendo tasas después de que usted entró, no puede salirse a buscar algo mejor sin pagar penalidad o perder el rendimiento pactado. Y aunque el Seguro de Depósitos de Fogafin cubre hasta $50 millones por depositante en cada entidad, si su CDT supera ese monto en un solo banco, el excedente no tiene ese respaldo.
El beneficio real — y para quién
No estoy diciendo que el CDT sea mala inversión. Para plata que usted no necesita tocar en el plazo pactado, ganarle 6-7 puntos reales a la inflación con el respaldo de Fogafin es, hoy, una de las formas más simples y seguras de no perder poder adquisitivo — mejor que dejarla en una cuenta de ahorros al 0,5%. El beneficio real no es “aprovechar una oportunidad” en el sentido de que usted le ganó al sistema. Es más modesto y más honesto que eso: usted le está prestando su liquidez a un banco que la necesita, a una tasa que refleja cuánto la necesita, por un tiempo que usted decide de antemano poder perder de vista. Ese es el trato real. La palabra “oportunidad” en el anuncio es marketing sobre un intercambio que, entendido así, sigue siendo razonable — solo que no es el que el anuncio le está vendiendo.
La pregunta que le dejo antes de firmar el próximo CDT: ¿está entrando porque entiende que le está prestando liquidez a un banco que la necesita a este precio, o porque el anuncio le hizo sentir que encontró algo que nadie más vio? Solo la primera respuesta es Método CRITERIO.
Si quiere seguir esta lectura al día, en el Daily Briefing de ViSFI la seguimos destripando cada mañana.